Mis amigas cristianas me dicen que casarse es cumplir con la voluntad de Dios.
El pastor lo dice constantemente en sus sermones refiririèndose a lo que el libro de Gènesis habla sobre la creación de la primera pareja humana. Los que lo han leìdo saben que dice que de todo lo creado “Dios viò que era bueno”, sòlo hubo algo que no era bueno: el hecho de que el hombre estuviera solo… por eso le creò ayuda idònea y creò a Eva. Ese concepto me hace entender que no es de esperar que hay un hombre adecuado o un prìncipe para nosotras.. sino que somos nosotras las que tenemos que ser para un hombre. O sea, no es el hombre hecho para mì… sino yo hecha para un hombre… Si lo vemos desde el punto de vista del servicio que vino a enseñarnos Jesûs pues se cumple tambièn: el que quiera ser grande que sirva… Què màs servicio que el matrimonio??
Mis amigas catòlicas no mencionan las cosas asì… No sè como lo ven.
Nunca he pedido por tener un esposo e hijos. No es algo que sienta que necesito… es màs, pienso que uno no debe necesitar las cosas. Si uno se queda con alguien por necesidad –afectiva,econòmica o social- es lo màs interesado del mundo… y lo que menos se parece al amor (al menos no como se supone debe ser el amor).
Uno debe de querer las cosas. Asì de fácil. Se debe querer, desear una familia, no necesitarla para llenar un vacîo o para tener con quien contar en los momentos difíciles…. Tal vez me siento soberbia o prepotente al pensar que no necesito de nadie… pero si mi convicción es que Dios y yo somos mayorìa ¿què màs necesito?
No es que no crea en el matrimonio. Sì creo. Creo tambièn en que una casada debe llamrse “de” (aunque las feministas convulsionen diciendo que no somos propiedad de nadie. A ellas les tengo noticias: si somos propiedad de nuestro esposo. La Bilblia lo dice claramente Y yo le creo a la Biblia). Ademàs hasta peyorativo es ser uno sin dueño…(no han oìdo al frase “como perro sin dueño??”)
Siempre dije que si me casara, orgullosamente me pondrìa el “de” porque me sentiría orgullosa de ser del hombre que amo.
Creo en el matrimonio. Pero no creo que sea para todos… A unos Dios nos ha dado el don de la solterìa: disfrutamos nuestra vida asì y no hacemos nada fuera de orden. Obvio: si tanta es la gana de la vida sexual entonces si hay que casarse… pero ¿còmo puede añorarse lo que no se conoce??
Creo que casarse con la persona indicada està perfecto. Creo que amar y ser igualmente correspondido es un regalo de Dios para esta vida… para esta vida… Si sabemos que en la eternidad no habrà ni esposas ni esposos, serà entonces que Dios quiere darnos ese regalo pasajero para “el breve momento que es nuestra vida en la tierra? Si es asì, pues valdrìa la pena casarse al menos por un tiempo( esta frase es producto de la epidemia de divorcios que estoy viendo).
Ojalà y Dios me aclare ese punto… y si me lo aclara a lo mejor empezarè a desear que me de “ese hommbre maravilloso que tiene reservado para mì” en algùn lugar (frase trillada de mis amigas cristianas)…. A lomejor el matrimonio “como Dios manda” es un premio a la madurez y los divorcios actuales son producto de ese “autopremio” que la gente se està agenciando precipitadamente sin tomar en cuenta a Dios….
A quienes me preguntan que… què ondas con mi prìncipe azul… No sè si existe.
No pido por èl. No lo espero. No lo busco. Talvez nunca me llame “de”.
Si Dios por su propia iniciativa no pone esa magia de amor en mi vida, ni modo… si El no quiere pues yo tampoco….
viernes, 2 de enero de 2009
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