martes, 4 de noviembre de 2008

Mèxico lindo y querido (I)

Vivir cuatro años en Mèxico fue una experiencia maravillosa.
Lo màs superficial es decir que le debo mi tìtulo de subespecialista-nefròloga-a esa naciòn.
Le debo a Mèxico mucho màs que eso.
Algunos psicòlogos dicen que es sano que toda mujer antes de casarse viva sola, para conocerse a sì misma y saber realmente sus prioridades y necesidades. Debe aprender a sentirse còmoda consigo misma, independiente y libre.
Creo que todo ser humano debe aprender a vivir solo, experimentar la vida y echarse a volar sòlo con los interiores recursos, no por un afàn escapista y bohemio sino de manera conciente, planeada y responsable. Conciente de que lo que se hace repercute para siempre en la vida futura; planeando tiempos y metas asì como alternativas de plan B ( porque en todos los casos hay riesgo de que las cosas no salgan como uno las planea y se debe tener por eso alternativas) y siendo capaces de responder honesta y dignamente por nuestros actos.
Respirar otro aire, vivir otro clima,saborear otra comida, escuchar acentos diferentes, ver paisajes distintos a los de la tierra natal y saber extrañar , conservar la identidad y adaptarse a las condicones no siempre favorables de un extranjero hace crecer y madurar. Hace valorar lo que se ha tenido y nos adiestra para mayores conquistas.
Le debo a Mèxico el haber sido mi patria por cuatro años. Le debo el haberme cobijado,alimentado e instruìdo durante ese tiempo. Le debo haberme fortalecido y enseñarme cosas de mì que estaban ocultas y que no hubiesen aflorado en otras condiciones.
Mèxico me diò alegrìa, me diò emociòn, solidaridad,amistad, victorias y sueños realizados; me diò personas a quienes amar.... tambièn varias con las que pelear y por quienes llorar. Me enseñô tambièn tristezas, decepciones y uno que otro fracaso. Sus calles me vieron reìr, llorar, correr,empaparme con la lluvia y perderme en una de sus transitadìsimas avenidas. Sus paisajes y colores llenaron mis sentidos; sus fiestas fueron mis fiestas y sù mùsica fue mi mùsica.
Mèxico me viò reinventar mi vida y ser feliz con ella.
Mèxico me viò tambièn llorar mis pèrdidas, caer un rato en el hoyo y luego levantarme.
Mèxico me viò transformarme en lo que soy ahora...
¿Lo volverìa a repetir? No lo creo... No lo sè aùn. Amo la experiencia pero no estoy segura de querer repetirla....
Talvez deba dejar pasar màs el tiempo... tal vez estoy asimilando la experiencia todavìa y serà mejor escribir sobre esto en unos meses màs cuando el futuro con el que tanto soñaba en Mèxico -y que es ahora- estè consolidado.
Pero por ahora veo hacia atràs y no puedo menos que agradecer a Dios por la vida que me diò, por lo que me permitiò vivir allà, por lo que Mèxico hizo de mì y que yo espero sirva para mucho màs que motivar estas lìneas....
Mèxico lindo y querido: Gracias por todo y... te extraño.

No hay comentarios: